Inspector y limpiador de URLs con tracking
Desglosa cualquier URL en sus componentes, decodifica los parámetros, detecta y elimina el tracking (utm_*, fbclid, gclid, mc_cid y decenas más). Copia la URL limpia con un clic.
100% local: tus datos no salen del navegador
Anatomía de una URL: qué se ve, qué se esconde
Una URL moderna es mucho más que un enlace. Detrás del ?
se esconden decenas de parámetros que los anunciantes, sistemas de
analítica y plataformas sociales van añadiendo para identificar de
dónde vienes, qué campaña te trajo, qué email pulsaste, qué post
compartió el enlace. Todo ese metadato viaja con la URL cada vez que
la compartes, la abres o la copias.
No es peligroso, pero sí incómodo: hace las URLs mucho más largas de lo necesario, las convierte en huellas únicas trazables, y filtra a quien las reciba información sobre tu contexto de origen. Este inspector te enseña exactamente qué contiene una URL y te da una versión limpia sin ese ruido.
Todo el análisis ocurre en tu navegador. Nada se envía a Argos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es "tracking" y por qué querría quitarlo?
Los parámetros de tracking (utm_source, fbclid, gclid, etc.) son fragmentos que los sitios y anunciantes añaden al final de las URLs para identificar de dónde vienes. No cambian el destino pero permiten a Google, Facebook y demás correlacionar tu navegación. Quitarlos hace la URL más corta, más limpia para compartir, y menos rastreable.
¿Qué parámetros elimina exactamente?
Todos los prefijos "utm_*" (Google Analytics/UTM), fbclid y fb_source (Facebook), gclid/gclsrc/dclid (Google Ads), mc_cid/mc_eid (Mailchimp), _ga/_gl (cross-domain GA), yclid (Yandex), msclkid (Microsoft Ads), igshid (Instagram), si (YouTube share), y decenas más. La lista completa se ve en la sección "eliminados" de cada análisis.
¿Modifica la URL original en algún sitio?
No. Argos solo lee la URL que le pasas, la desmonta y te devuelve la versión limpia por el portapapeles. No se guarda ni se envía a ningún servidor.
¿Sirve para acortar URLs?
No es un acortador. Es lo contrario: te enseña qué contiene realmente una URL larga y te ayuda a limpiarla. Para acortar, usa servicios como Bitly, tinyurl o kutt.it.